¡SAL DE TU ZONA DE CONFORT!

La zona de confort, tal y como dice la palabra, es muy cómoda, esta se conforma por el conjunto de todas las situaciones agradables y aquellas no tanto las cuales conforman nuestra rutina diaria.

Esta rutina, nos evita cuestionar, pensar y tomar decisiones fuera de todo lo estable de nuestro día a día y, por eso mismo es necesario atreverse a salir de nuestra zona de confort, de nuestra burbuja en la cual nos resguardamos puesto que, sino lo hacemos, estamos teniendo un coste muy alto, el cual es: renunciar al crecimiento. Finalmente, e aquí, 5 motivos por los cuales deberías salir de tu zona de confort.

  1. Descubrir potenciales desconocidos. Puesto que, en la zona de confort, realizamos actividades rutinarias, estamos utilizando la ley del mínimo esfuerzo y, es por ello que, cuando ejercemos alguna actividad fuera de lo ¨común¨, podemos llegar a observar muchas habilidades que desconocíamos y que, solamente en situaciones excepcionales, las podemos descubrir.
  2. Tendrás menos miedo y más confianza. Por el mero hecho de realizar actividades nuevas, podemos llegar a descubrir que eramos capaces de hacer actividades en las cuales no nos veíamos capaces y, consecuentemente, comienzas a realizar todas aquellas cosas de las cuales tenias miedo anteriormente. Con ello, la indecisión ira desapareciendo y, la inercia: emergiendo.
  3. Tu vida será más emocionante. Atreverse a realizar acciones que antes no se habían hecho, revela un sentimiento aventurero y, con ello el desprendimiento de tener una vida plana y aburrida. Al salir de tu rutina, aumentaran nuestras ganas de curiosear y nuestro afán por descubrir.
  4. Crecerán tus ganas de vivir. Puesto que dejamos de realizar acciones constantes, la vida se vuelve mucho más interesante y, empezamos a sentir más lo que es el día a día y, con ello viviremos más el aquí y el ahora y, esto nos dará un sentimiento de plenitud y a gustos con lo que realizamos.
  5. Será más independiente y más libre. El mero hecho de hacer cosas nuevas, te hará ser más libre y menos independiente, te hará ver que los demás no son ni nuestros bastones ni nuestros refugios y, con ello, nos hará sentir más confianza con nuestra misma persona.